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Una de las dudas más comunes es elegir qué tipo de cuenta bancaria necesitamos o qué entidad nos conviene más según nuestras necesidades. La acción de abrir una cuenta en un banco es un proceso muy sencillo.

Tan solo tienes que acercarte a la oficina del banco que hayas elegido y solicitar una apertura de cuenta o simplemente hacerlo con tu ordenador desde caso; desde luego ésta es la opción más rápida y cómoda. Por supuesto, es una decisión que se debe trabajar , ya que no todos los perfiles bancarios son los mismos y, por supuesto, las ofertas existentes hoy en día son muy amplias. Por ello, estudiar  qué tipos de cuentas bancarias existen o saber que requisitos que tiene cada una puede ser importante antes de tomar esta decisión.

Lo mejor es seguir una serie de PASOS que vamos a nombrar a continuación:

  1. Infórmate de los tipos de cuentas que existen.

Existen diversos tipos  de cuentas bancarias que ofrece el mercado financiero.

  • Cuenta corriente: nos sirve para operar con ella en el día a día, nos permite recibir ingresos, domiciliar recibos o sacar dinero.
  • Cuenta de ahorro: en ella lo importante es el rendimiento.
  • Cuenta nómina: cuenta corriente destinada al uso diario y que además, ofrece una serie de ventajas añadidas, como pueden ser: comisiones más reducidas o regalos por domiciliar la nómina o algunos recibos.

2. Presta atención a las comisiones.

home_ill_2Para no llevarnos sorpresas después de contratar la cuenta, debemos prestar mucha atención en el tipo de comisiones que puede tener. Entre las más comunes puedes encontrar:  comisiones por mantenimiento de cuenta, el coste adicional de sacar dinero de un cajero que no pertenezca a tu entidad o las distintas acciones administrativas, como por ejemplo, cargo por pagar recibos, emitir transferencias, o dejar la cuenta en descubierto, entre otras.

3. Busca aquella que se adecua perfectamente a tus necesidades.

Puesto que cada persona tiene unas preferencias diferentes, lo mejor es analizar tu propia situación financiera y perfil como contratante antes de elegir. Las principales diferencias vienen por la situación laboral o personal en las que nos encontramos.

Reflexionar sobre el uso que le vamos a dar a la cuenta te evitará gastos innecesarios por comisiones o limitaciones de movimientos de tu capital. Por otro lado, puede ser positivo tener en cuenta las distintas ofertas de bienvenida y otras promociones que pueden tener las entidades bancarias o valorar la contratación física u online para la hora de decidirse entre una entidad u otra.

4.Comprueba si hay cajeros y oficinas cercanas a ti.

Seguro que más de una vez has querido sacar dinero y no has encontrado un cajero en el que poder hacerlo sin pagar comisión. Valorar la existencia de oficinas de la entidad cerca de tu zona de residencia o trabajo, es vital para resolver  ciertas operaciones con ellos.

5. Abrir una o varias cuentas.

Una pregunta muy común que nos solemos hacer en estos casos es si es preferible abrir una o varias cuentas. No existe una elección perfecta a esto puesto que depende mucho de lo que desees. Lo más habitual es hacerlo en dos cuentas: la corriente y la de ahorro. Con la primera buscamos poder operar de forma diaria, y con la segunda, obtener la mayor rentabilidad posible de nuestros ingresos. Es una gran opción tener disponible una segunda cuenta donde podemos ir guardando ahorros para futuras compras como una vivienda o un coche; y siempre tienes la opción de pedir préstamo por tu coche o un préstamo para la compra de una casa; mientras vas ahorrando parte de tus ingresos.

La mayoría de los bancos ofrecen ambos productos en una sola cuenta, de modo que puedes gestionar todo el dinero desde el mismo banco; pero otros , no tienen esta opción, por lo que es importante prestar atención a estas condiciones.